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Deteción de gases: Todo lo que debes saber

Escrito por admin | Jul 11, 2022 3:24:05 PM

El concepto de “gas” se deriva del griego “caos”, y fue empleado por primera vez entre los años 1650 y 1660 por el químico belga J.B. van Helmont (1577-1644), quien fue considerado el padre de la química neumática.

El término gas refiere al estado de agregación de la materia en que esta carece de forma y volumen, debido a que las moléculas que la integran se encuentran unidas con una mínima fuerza de atracción entre ellas. Esto provoca que adopten la forma y el volumen del envase que lo contiene.

Existen distintos tipos de gases, y su peso varía enormemente según de cual se trate. El hidrógeno, por un lado, es el gas más liviano, abundante y abusivo del planeta; y por otro lado, el radón es el gas conocido como el más pesado, siendo 220 veces más pesado que el hidrógeno.

Características de los gases:

Si bien sus características van a ir variando según del tipo de gas que se trate, hay algunos rasgos generales que vale destacar:

  • No tiene volumen ni forma propios.
  • Sus moléculas ejercen presión en las paredes del recipiente que lo contengan.
  • Pueden dilatarse si aumenta su temperatura; y contraerse si su temperatura baja.
  • Pueden mezclarse fácilmente entre sí.
  • Pueden comprimirse.
  • Pueden desplazarse muy fácilmente.
  • Pueden ser solubles en líquidos. 
¿Qué tipos de gases existen?

Los gases pueden distinguirse según su naturaleza química en:

  • Gases inflamables: son los que entrando en contacto con oxígeno u otros oxidantes pueden arder, o causar reacciones explosivas. Ejemplos: hidrógeno, metano y acetileno.
  • Gases comburentes: son los que provocan que se mantenga la combustión de sustancias, permitiendo así mantener viva una llama o alguna reacción inflamable. Ejemplo: oxígeno protóxido de nitrógeno.
  • Gases tóxicos: son los que presentan un peligro para la salud de las personas u otros seres vivos por las reacciones que les provoca. Ejemplo: radón.
  • Gases inertes, nobles, o no inflamables: no se inflaman, no arden, ni funcionan como combustibles. Ejemplos: nitrógeno, helio, y argón.
  • Gases oxidantes: no arden, pero aceleran la combustión de otros materiales. Ejemplo: oxígeno.

¿Cuáles son los riesgos que conllevan los gases?

Como dijimos anteriormente, hay gases que ponen en peligro la salud y la vida de las personas, pero igualmente debemos tener en cuenta que cualquier gas en grandes cantidades podría ser peligroso para las personas.

En primer lugar, debes saber que las personas pueden sufrir asfixia por falta de oxígeno debido a su desplazamiento producido por otro gas. También existe la posibilidad de explosiones de gases inflamables, lo que configura un riesgo altamente peligroso.

Por otro lado, es muy importante saber que los gases tóxicos son muy riesgosos también, ya que pueden causar intoxicaciones

¿Cómo detectarlos?

El problema que existe para detectarlos se relaciona con las características mencionadas previamente, pues no puedes ver el gas a simple vista, y muchas veces ni siquiera puedes olerlo.  Es por este motivo que existen múltiples detectores de gases, y su instalación es la manera más eficaz y confiable de lograr este objetivo.

En términos generales podemos distinguir por un lado los detectores de gases fijos, que son los que se colocan en techos y paredes, y son capaces de detectar y alertar a tiempo sobre la fuga de gases tóxicos o inflamables. Y por otro lado, los detectores de gases portátiles, que como enuncia su nombre, estos pueden ser trasladados por los encargados u otros trabajadores que corresponda.

En Comulsa contamos con ambos tipos de dispositivos, fijos y portátiles, de la línea Honeywell, que son para todo tipo de instalaciones industriales. Además, nuestro equipo te brinda la información necesaria antes de proceder a una efectiva compra, y tienes la oportunidad de quitarte todas tus dudas.


¿Cómo seleccionar la solución de detección de gas correcta?

Hay normas que contienen pautas útiles para la selección, instalación, uso y mantenimiento de detectores de gases, como también para aquellos aparatos que permiten medir el nivel de oxígeno. Ejemplos de estas normas son la EN 60079-29-2 y el Código Eléctrico Nacional (NEC), aunque debes tener en cuenta el ámbito de aplicación de la norma que elijas consultar.

Otro dato a tener en cuenta es que algunos organismos reguladores publican especificaciones que podrían ser de ayuda consultar, ya que proporcionan requisitos específicos mínimos para la detección de gases.

Igualmente, consideramos que estas normas no son suficientes para seleccionar de la mejor manera la solución que más adecuada a cada caso. Es por esto que le hacemos las siguientes recomendaciones para tomar la mejor decisión posible:

  • Conozca los riesgos que implica la instalación del producto.
  • Identifique cuál es su objetivo principal.
  • Formule preguntas apropiadas según su objetivo principal.
  • Identifique qué gases deben detectarse y de dónde pueden proceder.
  • Comprenda las funciones del producto.
  • Mida la facilidad de uso para los operarios y el personal de mantenimiento.

Consejos para determinar la ubicación del detector:

Otra decisión muy importante que deberás tomar, es dónde ubicarías el detector, es por ello que decimos darte algunas recomendaciones que pueden ayudarte.

En primer lugar, tienes que saber el peso del gas que quieres detectar. Puesto que, si se trata de gases más ligeros que el aire, el detector debe ir a una altura elevada; y por el contrario, cuando se trata de gases más pesados que el aire, el detector debe ir al nivel del suelo. Igualmente, siempre debes conocer las condiciones del proceso, porque si los gases que son más pesados que el aire, pero se liberan a alta temperatura o la baja presión, gases como el butano y el amoniaco pueden descender.

Debes tener en cuenta la acción de corrientes que exista en el espacio y cómo afectaría la misma en el caso de una fuga de gas, ya que podría ser conveniente instalar los detectores en conductos de ventilación.

Puede que la mejor opción sea ubicar el detector en exteriores, en tal caso te recomendamos utilizar un montaje de protección contra intemperies. También debes utilizar algún protector en el caso en que el detector sufra una exposición directa al sol, o a un clima muy cálido.

Por último, ten en cuenta que cuando decidas la ubicación del detector, este debe ser siempre instalado con el detector apuntando hacia abajo, así impedirás que se acumule polvo o agua en la parte delantera del sensor, y evitarás que el gas no acceda al detector.